sábado

Las niñas buenas van al cielo (11)

Ha sido niña buena secretaria,

 

ha cumplido las normas,

ha servido cafés.

 

Lo ha hecho todo a cambio de casi mil  

euros al mes

y el elogio de sus jefes.

 

Escupir sobre una misma debe ser un acto

de valentía.

Maldita niña buena,

tú no deberías ir al cielo.

 

¿Has visto alguna vez las conclusiones escritas

una a una sobre la piel de la frente?

 

En la recepción de una oficina

yo he visto pasar

el halo del demonio,

el rastro de los hombres prodigiosos.

 

Cantarás, al final, maldita niña,

             cantarás.