No cortéis lo que podáis desatar
Joseph Joubert
Joseph Joubert
Todo el día lloviendo. El árbol tiene
las ramas espinosas
-gotas de lluvia ácida-.
Desde la casa, el mundo
guarda una luz extraña, abisal,
submarina.
El alma es como el hueco
para las tuberías.
Tan sólo su secreto las hace útiles.
Una vena explotada a cielo abierto,
es mortal. Hago ruido,
señales con la mano.
Trato de estarme quieto.
La lluvia todo el día.
Llego hasta donde puedo.
Ya sé que es como un nudo
acostumbrado al agua,
un músculo oxidado,
ya lo sé, pero ahora
no cortes por favor mi corazón,
trata de desatarlo.
Javier Rodríguez Marcos (En el aula José María Valverde. Plaquette. Programa de Aulas Literarias de la AEEX, Asociación de Escritores Extremeños).
las ramas espinosas
-gotas de lluvia ácida-.
Desde la casa, el mundo
guarda una luz extraña, abisal,
submarina.
El alma es como el hueco
para las tuberías.
Tan sólo su secreto las hace útiles.
Una vena explotada a cielo abierto,
es mortal. Hago ruido,
señales con la mano.
Trato de estarme quieto.
La lluvia todo el día.
Llego hasta donde puedo.
Ya sé que es como un nudo
acostumbrado al agua,
un músculo oxidado,
ya lo sé, pero ahora
no cortes por favor mi corazón,
trata de desatarlo.
Javier Rodríguez Marcos (En el aula José María Valverde. Plaquette. Programa de Aulas Literarias de la AEEX, Asociación de Escritores Extremeños).
4 Comentarios:
[frágil, sereno, urgente; como o corpo que se traz dentro da palavra]
pela partilha,
um grato abraço,
Leonardo B.
Gracias por pasar y por las palabras, Leonardo. Um abraço :)
sara
La cuerda de los nudos sumergidos se hincha de agua, cada ves es más difícil desatar la maraña.
Me alegro de que inspire el poema, a mí me parece hermoso. Gracias por acercarte, Vagamundo.
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