domingo

Otro mundo será posible

Un día después del 15 O leo este artículo de Ofelia de Pablo y Javier Zurita con un subtítulo que dice "Más de 100.000 mujeres fueron violadas durante 36 años de conflicto en Guatemala. Aquellas agresiones han marcado un presente en el que la violencia de género se ha hecho habitual".

Me pregunto si esa palabra, "habitual", no servirá también para describir la situación en mi país, donde nos hemos acostumbrado a ver y oír (a menudo lo de escuchar es otra cosa) en el telediario de las principales cadenas sucesos donde mujeres son maltratadas y asesinadas con frecuencia a manos de sus parejas o ex-parejas.

En el país en el que vivo, Francia, donde salvo en la M6 y otras cadenas del estilo la programación tiene menos de reality show que en España y hay más cine y más cultura, las noticias de sucesos son menos, las noticias en las que se habla de las mujeres asesinadas casi no existen, pero lo que no existe es la noticia, no el hecho.

Toda mi vida pensé que mi vocación frustrada fue la de periodista, y una se da de bruces con la realidad al leer, también estos días, artículos como éste o al ser consciente de que por fin el 15M tiene sus páginas en los periódicos pero que hay noticias que siguen brillando por su ausencia y que hablan de guerras, de hambre, de terrorismo, de miedos.

No sé si algún día tendré hijos a los que contarles que cuando yo tenía 30 años mi generación salía a la calle contra el sistema, contra los bancos... Me dará miedo reconocer que conocí a personas, muy cercanas, que apoyaban e incluso impideron desahucios de personas que no podían pagar sus hipotecas porque habían perdido sus empleos pero que en el metro miraban con desprecio a los vagabundos que no tenían casa donde vivir y olían a cualquierasabequé y se le acercaban pidiéndole una moneda o algo para comer. Seguro que es para droga (cuántas veces lo hemos oído).

Hasta en las revoluciones más importantes y necesarias nos inventamos a nosotros mismos. Hasta en ellas nos traicionamos y nos mentimos. El día en que salgamos todos a la calle porque matan, violan, dejamos morir de hambre, porque nos roban el futuro de otros, y no nuestro futuro, entonces, ese día, de verdad creeré que otro mundo será posible.