sábado

"El mar y otras cosas de las que también me acuerdo"


Aprendí que es mejor no pintar las estrellas de mar
con la laca de uñas de la abuela.
Sobre todo si es la única estrella de mar
que has encontrado en tu vida,

sobre todo con la laca de uñas de la abuela.


Mónica Gutiérrez Serna - El mar y otras cosas de las que también me acuerdo (Thule Ediciones, 2011)


Ayer Patricia vino a París y me trajo, envuelto en papel naranja y cordón de lana, un libro hermoso que huele a mar. Lo encontró en la librería Peles Guedellas de Vigo, un lugar mágico donde cuentan cuentos, organizan talleres (de encuadernación, de ganchillo...), de esos que una quisiera que estén llenos siempre, que duren siempre. Con el libro recordé los primeros pasos con la abuela y el abuelo, los poemas que ahora escribo para ellos. Escuché las olas. Aprendí a leer de nuevo. Las hojas de un libro hecho de sal y acuarela: poder sentir el mar gracias a los kilómetros que este libro ha hecho en la maleta. Se guardan los secretos más grandes. Debo dar las gracias. Tengo tanta suerte.

(Más sobre el libro, aquí)